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  • El presente articulo presenta y contextualiza los nuevos usos de una categoria social, la de pibe--una categoria que en su uso actual es transversal a las divisiones generacionales entre infancia, juventud y adultez--a partir de su lugar en la cumbia villera. En la primera parte presento el contexto en el cual nace el genero aqui analizado. En un segundo momento, propongo hacer un ejercicio comparativo, en que consideraremos algunos topicos presentes en el genero en contraste con los valores hegemonicos y con los que no siendolo orientaban las practicas en las generaciones previas de los sectores populares. Consideraremos esta presencia villera vehiculada por los pibes a traves de este tipo de cumbia como disidencia frente a un ideal que ligaba el trabajo y la familia como horizonte masculino, y como disidencia frente a la exclusion social. Veremos asi una ambiguedad no resuelta entre la ruptura con un mundo disciplinario y la reaccion contra la desagregacion social en la que ellos no quieren ser controlados ni excluidos. Se trata de un ejercicio en que, en la comparacion de horizontes se vuelve mas nitida la especificidad de la categoria analizada y del genero musical que, al mismo tiempo, la revela y ayuda a construirla. Sin embargo, al ser este contexto estructuralmente ambiguo, es posible que, tanto en las letras como en las entrevistas periodisticas a los musicos, se presenten, en relacion al tipo de disrupcion con el orden dominante, interpretaciones diferentes. Esto sera analizado en la tercera parte, donde consideraremos el rol que los medios han jugado en la definicion del espacio social ocupado por la cumbia villera y las reacciones de los grupos que se identifican con ella.

  • The present article presents and contextualizes the new uses of a social category, that of a pibemdash;a category transversal to the generational divisions between infancy, youth and adulthoodmdash;analyzing its place in cumbia villera. In the first part of the article I present the context within which this musical genre emerges. In the second part I propose a comparative exercise in which I consider some topics present in the genre contrasting them not only with the hegemonic values but also with those other values that, while they were not hegemonic, still oriented the social practices in previous generations of the popular sectors in Argentina. We will consider this shanty town presence, brought about by the pibes through this kind of cumbia, as a dissenting discourse regarding an ideal that linked work and family as a desirable masculine horizon, and as dissenting practice regarding social exclusion. We will see some sort of unsolved ambiguity between the rupture with a disciplinary world and the reaction against social segregation in which the pibes do not want to be controlled, but neither socially excluded. Through this comparison of horizons it becomes well marked the specificity of the category at stake and the musical genre that, at the same time, reveals it and helps to construct. However, because this context is structurally ambiguous, it is possible that in both, the lyrics of the songs and the media interviews with the musicians, different interpretations are staged regarding the type of disruption with the dominant order cumbia villera is attempting to enact. This will be analyzed in the third part of the article, where we consider the role the media has played in the definition of the social space that cumbia villera occupies and the reactions of the groups that identify themselves with the genre.

  • surge en la Argentina de la segunda mitad de los 90, como un genero que revela y permite constituir un cierto tipo de mundo: el de los jovenes de los barrios mas pobres de Buenos Aires y el Gran Buenos Aires. Pobres que no se consideran pobres, ni como carenciados ni como pasibles de pena, sino positivando aquello que, en la mirada dominante, los estigmatiza. El adjetivo villero, utilizado con menosprecio para caracterizar a los habitantes de las villas macr; los asentamientos mas pobres de una ciudad macr; es levantado con orgullo y recuperado como marca diferencial dentro de este genero. Ser villero es, en la mirada de los otros, peor que ser apenas pobre: es gustar y merecer la pobreza. Es una interpelacion estigmatizante, a algo o a alguien como un ser ontologicamente inferior, incapaz de progresar.

  • El presente articulo presenta y contextualiza los usos de una categoria social, la de pibe macr;una categoria que, en su uso contemporaneo, es transversal a las divisiones generacionales entre infancia, juventud y adultezmdash;a partir de su lugar en la cumbia villera.

  • Este articulo se divide en tres partes. En la primera, presento, en una breve sintesis, el contexto en el cual nace el genero aqui analizado. En un segundo momento, propongo hacer un ejercicio comparativo, adonde consideraremos algunos topicos presentes en el genero en contraste con los valores hegemonicos, no solo de los sectores dominantes, sino los que orientaban las practicas, en las generaciones previas, al interior de los sectores populares. Y consideraremos esta presencia villera, vehiculada por los pibes a traves de este tipo de cumbia, en dos dimensiones. Por un lado, como disidencia frente a un ideal que ligaba el trabajo y la familia como horizonte masculino. Y por otro, como disidencia frente a la exclusion social, a partir de una posicion externa a las redes del orden dominante mdash;del Estado, del mercado, de la ley y los valores hegemonicos macr; en dos sentidos: 1) de descontrol; 2) de voluntad de inclusion, en terminos que no son los del orden dominante. Veremos, asi, una ambiguedad no resuelta entre la ruptura con un mundo disciplinario y la reaccion contra la desagregacion social en la que ellos no quieren ser controlados ni excluidos. Evidentemente, ni las redes del orden hegemonico son tan rigidas ni se implantan, siquiera en los sectores dominantes, con una capilaridad y una preeminencia como lo propuesta aqui. Se trata de un ejercicio adonde, en la comparacion de horizontes se vuelve mas nitida la especificidad de la categoria analizada y del genero musical que, al mismo tiempo, la revela y ayuda a construirla.

  • En este sentido, propongo que la cumbia villera no expresa ni es reflejo de la realidad de los jovenes de barrios pobres de Buenos Aires y del Gran Buenos Aires, sino que revela y permite constituir un cierto tipo de mundo (lo que no significa simplemente reflejarlo) utilizando, de una manera creativa, los materiales disponibles en su contexto macr; entendido no solo como una estructura sociologica, en sentido objetivista, sino tambien en terminos de mundo de significaciones y narrativas. Sin embargo, al ser este contexto estructuralmente ambiguo, es posible que, tanto en las letras como en las entrevistas periodisiticas a los musicos, se presenten, en relacion al orden dominante, disrupciones diferentes: algunas cuestionaran la consumacion del orden capitalista dominante, mientras que otras parecen trabajar en un espacio y en una racionalidad mas cercano al mismo. Esto sera analizado en la tercera parte, donde consideraremos el rol que los medios han jugado en la definicion del espacio social ocupado por la cumbia villera. Veremos, asi, de que manera, frente a la accion de los medios, los villeros se ven en la necesidad de definirse, de tomar posiciones rigidas, muchas veces para defenderse, generando una tension entre las posibilidades de reconocer la positividad creadora macr;no apenas como reaccion al orden dominante, sino en lo que Guattari denomina procesos de singularizacion: los procesos disruptores en el campo de produccion del deseo: se trata de los movimientos de protesta del inconsciente contra la subjetividad capitalista, a traves de la afirmacion de otras maneras de ser, otras sensibilidades, otra percepcion, etc. (Guattari amp; Rolnik 2000: 45).

  • La cumbia que llega a Argentina ya habia pasado en Colombia, su pais de origen, por algunas modificaciones derivadas, principalmente, de su ingreso al circuito comercial. Este genero, cuyo origen se remonta a la segunda mitad del siglo XIX, antes de llegar a nuestras tierras ya habia dejado de ser un estilo folk regional, habia ocupado su lugar como uno de los simbolos nacionales de Colombia y, segun Peter Wade (2000: 236), se habia modernizado.

  • Lo que hoy en dia es posible identificar como cumbia argentina reune a un conjunto bastante amplio que incluyen variaciones regionales o estilisticas macr;hay cumbia nortena, peruana, santafecina, santiaguena, cuartetera (ligada estilisticamente al cuarteto cordobes), grupera o mexicana y romantica (Cragnolini 1998: 299) y cumbia show, tradicional y villera, (Perez 2004: 11), asi como media docena de variaciones identificables al interior de esta ultima. Este genero, a simple vista tan amplio, es a su vez reagrupado en un conjunto mayor: la bailanta. Bailanta define, para una lectura casi exclusivamente no nativa (de los medios, de algunos analistas y del sentido comun dominante), a un conjunto de generos musicales y a los espacios adonde es ejecutada y bailada, asi como adjetiva la estetica, los productos y las personas que adhieren al mismo. Esta misma mirada la caracteriza como grotesca, humoristica, picaresca (Elbaum 1994: 194), vulgar, chabacana y poco creativa (Cragnolini 1998: 295). Una lectura mas afin a la nativa, particularmente presente al interior de esa seccion especifica del mercado, define a lo que los otros llaman bailanta como musica tropical, que incluye, junto con la cumbia, ritmos heterogeneos y no necesariamente tropicales como el cuarteto cordobes y el chamame.

  • en especial a partir de dos sellos discograficos (Leader y Magenta), programas de television y de radio (muchos en FMs barriales o truchas) y publicaciones especializadas, a los que se sumam, actualmente, varios sitios de, Internet. A finales de los 90, frente a esta cumbia denominada romantica o comercial, otra aparece y reclama para si el orgullo de llamarse villera.

  • La cumbia villera surge en un contexto historico en el cual se consolidan transformaciones estructurales donde conviven los resabios de una Argentina considerada el pais mas desarrollado de Latinoamerica macr;definido, a grandes rasgos, por el nivel de desarrollo economico, las tasas de educacion formal, el acceso a la salud publica, la politizacon de gran parte de la poblacionmdash; y una tendencia de modificaciones sociales que, segun la literatura (cf. Filmus, 1999) llevaba 25 anos, pero que en los 90 adquirio una velocidad y una profundidad sin precedentes.

  • En la decada del 90, el aumento de los indices de desempleo, la caida del salario real, la legislacion de flexibilizacion laboral, la desactivacion de los servicios estatales de salud y retiro, el crecimento de la economia informal, entre otros, resulto en el empobrecimiento de parte de las clases medias y la caida de las perspectivas de ascenso social via educacion y empleo para las clases populares (cf. Minujin amp; Kesler 1995; Beccaria amp; Lopez 1997; Merklen 2000; Feijoo 2001). En este contexto, se consolidaron otros medios de subsistencia como alternativas viables al empleo, a partir de algunas acciones paliativas del Estado macr; bolsas de alimentos para familias, subsidios de desempleomacr; en los intersticios del mercado macr;changasmdash;trabajos eventuales, ofrecimiento o imposicion, de servicios, algunas experiencias de intercambio sin la mediacion del dineromdash; y una faja de actividades mas o menos ilicitas, que van de la mendicancia al robo y el trafico de drogas. Hacia fines del 2002, la economia informal en Argentina llegaba al 50% del PBI, mientras que el 40% de los asalariados no estaba registrado y la utilizacion de servicios bancarios (cheques, tarjetas de credito y debito) habia bajado a los menores niveles de la decada del 80 y la desmonetarizacion se habia visto agravada con la utilizacion de diferentes tipos de bonos (federales y provinciales) y todo tipo de vales como si fueran circulante de curso legal. Es en el cruce entre el mundo popular de la cumbia y este contexto sociologico que la cumbia villera comienza a tocar.

  • Rechazado por las grabadoras del medio tropical, Pablo Lescano, senalado como el creador de la cumbia villera, ahorra dinero para pagar el estudio y, con una edicion pirata graba, en Agosto de 1999, el primer CD del grupo Flor de Piedra. En la misma epoca, otros grupos aparecen: Yerba Brava, Guachin. Un tiempo despues, el proprio Lescano lideraria Damas Gratis, tambien de su creacion

  • En las letras y en el estilo, la cumbia villera adopta la estetica que ya ha sido avanzada por el rock chabon. Los enfrentamientos con la policia, el consumo de drogas y alcohol, la sociabilidad masculina en la esquina, ya aparecian en las letras de grupos como Viejas Locas y 2 Minutos (cf. Seman amp; Vila 2002) y de Bersuit Vergarabat (cf. Citro 2000), asi como la critica a las imposiciones de la moda, a traves del uso de una indumentaria mas cotidiana que espectacular: remeras, jeans, zapatillas, conjuntos deportivos, de marcas famosas falsificadas, comprados en las ferias libres en las cercanias de las estaciones de tren.

  • Investigaciones previas (Szulik amp; Kuasnosky 1994; Seman 2000; Seman amp; Vila 2002; Citro, 2000) analizan grupos juveniles en contextos sociales semejantes, que son interpelados por la estetica del rock nacional, metalico o chabon macr; estos ultimos, en muchos casos, creados por musicos de una extraccion social equivalente a los de la cumbia villera macr; pero no por la de la cumbia. Si el estilo es similar, si las tematicas cantadas son las mismas, si la extraccion social de los musicos del rock chabon es la misma, entonces iquest;por que esos jovenes adhieren a la cumbia villera y no al rock chabon? iquest;Por que, en contrapartida, muchos de los oyentes de cumbia villera afirman no gustar del rock?:

  • Vemos, asi, que hay un plus de significado, que debe ser tomado en cuenta, en el hecho de que la musica sea cumbia y no rock. La musica no es un mero medio para la transmision de un mensaje, ni el fondo para un contenido que estaria solamente en las letras: de acuerdo con Fornas (1997) la division entre letra y musica es apenas analitica. Asi, si la comparacion con otros generos es una estrategia metodologica valida, de ello no se desprende que ellos sean intercambiables. El mismo mensaje en otro ritmo musical no solo no llega, sino que puede generar tensiones, como muestran las palabras de Lescano.

  • En los apartados que siguen, analizare macr;a partir de las letras y de algunas entrevistas a los musicos macr; de que modo los villeros plantean sus experiencias en contraste a dos de los aparatos del poder disciplinador que mencionaba antes: el trabajo y la familia. Veremos, primero, como el trabajo deja de ser la actividad natural y legitima en la obtencion de recursos para la subsistencia y las implicaciones que su substitucion por otras atividades tiene en la definicion de la masculinidad de los pibes. Enseguida, propongo que los nuevos matices que gana la sexualidad femenina, y que son tematizados en las letras, deben ser considerados para repensar el rol de la mujer macr;especificamente, de las pibasmdash;en las relaciones romanticas y la manera en que pibes y pibas se relacionan entre si.

  • . En negativo, las letras de la cumbia villera muestran que el mundo en que se asociaban trabajo, consumo, ocio y la masculinidad legitima es un mundo lejano o no se presenta como la alternativa unica.

  • En las letras, se evidenciaran tres puntos que refieren a ese nuevo lugar que el trabajo adquiere en la poetica villera. Primero, se observara la caida del modelo que asocia el ocio y el consumo al trabajo productivo y remunerado, apareciendo ambos separados. Se presenta, asi, un quiebre en la concepcion de la indisociabilidad entre trabajo y ocio, del criterio de rendimiento como principio ordenador del tiempo y del espacio y del principio de propriedad de los medios de produccion y de consumo.

  • En segundo termino, se analizara la exaltacion del robo en la medida en que relativiza el lugar del trabajo como la principal practica legitima para obtener sustento y en cuanto aparece como una posibilidad mas macr; y no apenas producto del azar o de un accidente macr; en la vida cotidiana de cualquier sujeto. Por ultimo, veremos la valoracion diferente que el dinero tiene en las villas macr; no mas ni necesariamente como elemento central y equivalente universal de la economia capitalista, ni como representacion de un uso especifico del tiempo y de las energias personales. En la cumbia villera, encontramos la idealizacion de un tiempo sin reglas, en el cual el trabajo, el ahorro, el sacrificio son substituidos por el robo, el consumo y el ocio.

  • Del baile me vengo, ay, que pedo tengo!/ No puedo caminar de tanto jalar. / Estoy re cantina , no tengo vitamina ./ Yo quiero tomar vitamina, yo quiero tomar vitamina./ Me compro una bolsa y estoy pila, pila. (Damas Gratis, Quiero vitamina, Damas Gratis, 2000)

  • Suena la cumbia/ y los tambores/ todo el villerio esta de fiesta,/ traigan el vino, mucha cerveza/ que el dia es nuestro y hoy se festeja./ Como no hay monedas/ ni una changuita/ encima llueve, me quedo en casa,/ pone una cumbia colombianita/ que la acompana el ruido de las chapas. (Cumbia Chapa, Meta Guacha Lona, Carton y Chapa, 2000)

  • La falta de trabajo macr; que aparece en su menor denominacion y en su menor valoracion, apenas como una changuita que permite conseguir algunas monedas macr; no es lamentada, sino al contrario: el tiempo, cuya disponibilidad es para ellos absoluta, se configura en la duracion del ocio ininterrumpido y de la fiesta continua. No debemos interpretar esto, sin embargo, como una romantizacion del desempleo o como una situacion deseada por los villeros. De lo que esta dando cuenta la musica es de que el trabajo no es mas la parte naturalmente mas importante y ordenadora de la vida cotidiana, ni el soporte principal de la construccion de las masculinidades en los barrios mas pobres. De las letras de la cumbia villera emerge la imagen de otro tipo de configuracion de practicas y valencias.

  • Por otro, el consumo de drogas y alcohol es parte importante en la construccion de una cierta idea de virilidad, en cuanto supone la virtud de tener aguante para hacerlo y en la medida en que, en el consumo colectivo, definen un espacio de sociabilidad masculina. El aguante, termino acunado en la jerga de las hinchadas de futbol, define el valor central del mundo de los pibes. Refiere al coraje, al valor y a la resistencia fisica y moral. Es una arenga, un grito de guerra y una exigencia. Tener aguante es no retroceder, no huir, no quejarse. Es soportar el dolor y aquello que lo provoca. Es aceptar las afrontas, aun cuando se este en inferioridad de condiciones. Las peleas en los bailes o en el barrio, la participacion en acciones de riesgo (como ir a robar armado) y el consumo de drogas y alcohol son situaciones donde el aguante y, por consiguiente, la virilidad, son puestos a prueba. En este sentido, beber solo es propio de raton (mezquino, egoista) o de alguien que no fue lo suficientemente hombre para aguantar los efectos del alcohol y de las drogas y se vicio, dejando de tomar parte del ocio colectivo, del descontrol entre amigos, convirtiendose en un signo de feminizacion:

  • Miralo como se ve/ tirado solo en la esquina/ fumando y tomando alcohol/ arruinandose la vida/ Ya no te cabe patear con la banda/ ir a la cancha a gritar con la hinchada/ vos que a las minas tenias ahi/ solo quedaste y eso fue por dormir/ (...) Esa minita te pego muy mal/ y ahora re pancho solo te quedas (Yerba Brava, Arruinado, Cumbia Villera, 1999)

  • En esta cancion, que es como una fabula, en el fracaso en el control del uso del alcohol y las drogas se revela la especificidad de la moralidad en juego. El protagonista acostumbraba a participar de practicas tipicamente masculinas: tenia un grupo de amigos con quienes pasar el tiempo, jugaba al futbol, iba al estadio a alentar a su equipo, las mujeres morian de amor por el. Ahora, por causa de una de ellas, se quedo solo y tirado, pues sucumbio, no aguanto el desprecio de una mujer, ni los efectos de las drogas y el alcohol que lo dejaron anestesiado, sin voluntad (re pancho). En el elogio al descontrol hay una idea implicita de control que debe tenerse en cuenta en grados tan importantes como la idea de

  • . Hay limites que deben oponerse al descontrol por que ceder a el implicaria la caida de la masculinidad o, aun, la muerte sin gloria. En esa capacidad de oponerle limite al vicio tambien se verifica el aguante-aunque esta sea una valencia menos recurrente de ese termino-.

  • Los pibes chorros son la figura heroica de la cumbia villera. Objeto predilecto de la poesia de Flor de Piedra y Damas Gratis, cuyos cantantes, en medio de las canciones, gritan: Vamo lo pibes chorros o Aguanten lo pibe chorros, dieron tambien su nombre a un grupo. Notese que no se trata de un unico heroe, un ideal individual, sino que refiere al colectivo: son los pibes, el grupo de pibes, que representan y condensan los valores de la masculinidad villera. Son los verdaderos villeros: negros, cabezas, ladrones, vagos, locos. El reverso exacto de la yuta (la policia) y, en muchos casos, sujeto y destinatario de la poetica villera.

  • Sin embargo, los villeros reconocen que el robo es mal visto y que la defensa que realizarian de el en las letras (considerada apologia del delito por los medios) implica el riesgo de reeditar la equivalencia entre jovenes pobres y delincuentes, de la cual no admiten participar por completo. Asi, en la cita arriba, vemos como Pablo Lescano es conciente del riesgo que implica explicitar su apoyo a los ladrones, al mismo tiempo que afirma que nunca robo, aun cuando tuvo oportunidades, porque sus padres lo educaron para no hacerlo. Y aunque tenga amigos presos, el subraya que antes de convertirse en musico, trabajaba en una fabrica de almohadas (cf. Riera,2001: 62). No se procura, entonces, una identificacion total con el estigma de ladron: aunque se valore su coraje y su aguante y que se enarbole a los pibes chorros macr;definidos tambien a distancia del malo de la ley burguesa macr; como bandera, no se retoman como un modelo etico a seguir.

  • Existe, si, una legitimacion situacional para el robo y, aun mas, una explicitacion de una logica de evaluaciones que no es y no pretende ser universalista. Tonkonoff (1999), trabajando con jovenes de barrios populares del Gran Buenos Aires, muestra que hay categorias nativas que inscriben en lo simbolico el hecho de que, mas o menos todo el mundo, combina actividades legales e ilegales en la produccion de su sustento, en su modo de vida, donde la legalidad estatal no es la regla que ordena las relaciones. Asi, y como explicita la cancion que transcribimos mas abajo, la logica del orden estatal que castiga la ruptura de la legalidad con carcel y se flexibiliza en el caso de los jovenes, les es ajena por completo:

  • Esta cumbia esta contando una historia veridica que ocurrio a mediados de 2001, en un asalto con rehenes. Fracasado el robo, despues de haber sido descubierto, y rodeado por policias que lo conducian al patrullero, el ladron vocifero para las cameras que cubrian el hecho: iexcl;Aguante los pibes chorros! como un grito de guerra de quien, aun vencido (preso), no claudica. Al mismo tempo, al ser transmitido por TV, la figura ambigua del pibe, que combinaba la debilidad de un adolescente muy joven y delgado, siendo llevado por la policia con la fuerza del grito hizo de la imagen (y no del joven) un simbolo para los villeros.

  • Ellos roban a los ricos porque son quienes poseen dinero y no a los pobres, no necesariamente por causa de una solidaridade intraclase macr; para la etica en las villas lo que diferencia robos aceptables de aquellos que no lo son es quien es la victima, no siendo aceptados los robos a personas conocidas u otros vecinos del barrio macr; ni por una etica de bandidismo social macr; no roban, necesariamente, para despues repartir, a la Robin Hood macr; si no porque no son ratones, no son mezquinos macr; para robar, solo donde hay dinero macr; y son hombres, tienen aguante para asumir el riesgo de asaltar armados.

  • La presentacion frecuente del uso de armas en las canciones tienen un sentido especifico. Esta puede ser leida como la tentativa retorica de construir o presentar el caracter corriente de un modelo de masculinidad que antes era extraordinario por ser ilegal (en algun momento, en los sectores populares de Argentina esa vision normativa estuvo mas extendida). Un hombre de verdad ahora debe estar preparado para un tiroteo macr;con la policia, con otros habitantes de la villa, o con el posible objeto de robo. Para un hombre de verdad la muerte es una alternativa posible, la cima de la valentia que se exprime en un grito de afirmacion y resistencia: iexcl;Aguante los pibes chorros!

  • Solamente en casos extraordinarios, los robos redundan en una importante cantidad de dinero para los pibes. Provenga del robo, de la mendicancia o de pequenos trabajos, el dinero se cuenta en monedas. Asi, en el cotidiano de las villas, el dinero no tiene la misma circulacion que en el centro de la ciudad. Alli existen otros modos de intercambio, donde el dinero no es, necesariamente, el equivalente universal de intercambio y no siempre se obtiene a traves del trabajo. Situacion que se vio agravada por el alcance y la profunidad de la crisis economica de finales de los 90. Exterior al empleo, la sobrevivencia acontece en los intersticios del mercado en forma de changas y se va moviendo hacia una franja de actividades mas o menos ilicitas, que van de la mendicidad al robo.

  • Creia que con guita lo compraba todo/ (...) Odiaba los villeros, los negros le daban asco/ Una cumbia jamas sonaria en su auto/ Concheto arrepentido/ vos sos un flor de mulo / ahora tus billetes/ te los metes en el culo/(...)Trato de seducirla/ Blanca no le dio cabida/ Penso que con su guita todo podia/ Te equivocaste macho/ concheto arrepentido/ conquistar a una villera/ tu sucia guita no ha podido (Bajo palabra, Concheto arrepentido, Bajo Palabra, 2001)

  • Asi, se verifica el cuestionamento del papel y del valor del dinero en las relaciones sociales: este no compra la amistad, no gana el amor de una mujer, no hace de nadie un hombre de verdad. Dentro de esta lectura, el dinero corrompe los valores villeros (que, por definicion, son ajenos a el), haciendo que se vuelvan conchetos:

  • En los pasillos de la villa se comenta/ que el pibe cantina se gano la loteria/ Ya no pasea con su bici despintada/ no usa su gorra/ zapatillas desatadas/ Y que viste elegante/ todos lo ven/ luciendo su Rolex/ ese pibe anda bien./ Pibe cantina de que te la das/ si sos un laucha borracho y haragan/ (...)/ Pibe cantina que andas con la cupe/ lentes oscuros/ ay, como te ves!/ anillos de oro, cadenas tambien/ ya no sos el mismo/ dejate de joder. (Yerba Brava, Pibe cantina, Cumbia Villera, 1999)

  • Para los de Yerba Brava, el pibe cantina de esta cancion habria traicionado los valores villeros al ganar mucho dinero con poco esfuerzo o riesgo (a ello se refiere cuando dice que gano la loteria) y lo utiliza en proprio beneficio y disfrute, verificado en el abandono de la estetica villera: comienza a vestirse elegantemente, a usar anteojos oscuros, un reloj Rolex y joyas (elementos que definirian, desde su perspectiva, una estetica concheta), en lugar de las zapatillas y la gorra tipicas de los pibes.

  • Como veiamos arriba, en la cita de Cumbia Chapa, el dinero tambien puede aparecer en su forma menor y menos valorada, apenas como monedas. La presencia del dinero en esa forma da cuenta de un cierto tipo de consumo macr; aquel que puede ser afrontado con monedas, como la cerveza comprada en el quiosco macr; y de la forma en que es obtenido macr; a traves del mangazo (una categoria nativa (saque la expresion bastante compleja) que explicamos mas abajo) y de hurtos.

  • Es el aguante el que viene a substituir, en la construccion de la masculinidad que realiza el sujeto poetico villero, el papel que el trabajo ocupaba en la constitucion de papeles sociales legitimos y valorados. De esa logica participan el robo, como vimos en el punto anterior, y el mangueo macr; una variante de la mendicidad, que no apela a la figura del pobrecito (a menos que lo haga en terminos de embuste), sino que da cuenta de una forma de obtener dinero en una relacion en la que el pidiente se coloca, momentaneamente, en una posicion de fortaleza a traves de tres estrategias: la trampa, la mentira especifica al desavisado y la amenaza mas o menos velada. En el texto que sigue, el fracaso de un mangueo que un grupo de jovenes intenta llevar a cabo a alguien que participa de ese mundo, revela el codigo:

  • Porque cuando iba a tu casa a buscarte, todo mal./ Tus amigos me pidieron pa la cerveza,/ a mi que soy cabeza ,/ les dije que no y la catanga se me armo./ Y ahi nomas yo me plante/ y un arrebato . (Damas Gratis, Todo roto, Damas Gratis, 2000)

  • El protagonista de esta cumbia es considerado una posible victima, segun alguna de aquellas tres estrategias: desprevenido, tonto o cobarde. Sin embargo, al negarse a responder al pedido, lo hace desde la misma logica en que dicho pedido fue realizado: el, que es cabeza porque tiene aguante, los enfrento y soporto las consecuencias: cobro como en un banco (fue muy golpeado). Asi, el valor del dinero se mide no tanto por la cantidad, sino por el modo en que fue obtenido y, a partir de este, habla sobre las cualidades de aquel que da y de aquel que recibe.

  • Es en ese contexto que debe ser considerada la lectura que los musicos realizan de su trabajo y de las ganancias que obtienen por el. Por un lado, ellos son absorbidos por el mercado, la musica se vuelve profesion y ellos empleados de las grabadoras. En el numero dedicado a la difusion de Yerba Brava, Leadermusic.con

  • Aun asi, por otro lado, ellos no parecen acoplarse por completo a los canones del mercado. A pesar del exito en las ventas y en los medios, los duenos de los salones de baile no siempre los contratan para shows, debido al contenido de las letras y al tipo de publico que macr;ellos suponenmdash;atraerian. Segun Juan Carlos Monito Ponce, la voz de Yerba Brava:

  • hellip;en muchos boliches no podemos tocar por nuestras letras... por la gente que convocamos, gente de nivel economicamente bajo. Los discriminan por ser villeros, porque van con zapatillas gastadas o un pantalon roto. Creen que vas a ir a un baile a pelear o a robar... (cf. Leadermusic.com)

  • La pirateria no es mi problema, es un problema de las companias. A ellas les duele mas el bolsillo por el asunto. Por mi, que se vayan a cagar. Me dan dos mangos por disco, entonces que se los metan en el culo... No me interesa. Prefiero darselos a un pirata y que lleguen a la gente. (IN: Riera 2001: 63)

  • Enamorar a una muchacha virtuosa, casarse y tener hijos con ella, no parece ser el horizonte deseado por los pibes, por lo menos segun lo que aparece en las letras de la cumbia villera. Lo que para ellas se plantea es, al mismo tempo, una definicion mas tradicional del papel de la mujer en su relacion con el hombre y una reevaluacion de la sexualidad femenina, desplegada tanto por los sujetos poeticos villeros

  • En el imaginario masculino tal como es representado en la Musica Popular Brasilena, es la mujer que figura como pivot de ese conflicto entre la necesidad o la obligacion de trabajar y el deseo de placer. Ella desempena simultaneamente dos papeles. Primero, el de representante del mundo del orden macr; consubstanciado en la institucion de la familia macr; que funciona como agente del principio de realidad, o sea, simbolo de la exigencia de llevar dinero a casa y de la monotonia de lo cotidiano. En el polo opuesto, en la condicion de amante, representa una fuente potencial de placer. En este caso, sin embargo, es un personaje peligroso: no estando inserta en el mundo del orden, puede facilmente transformarse en pirana y, abandonando al hombre, transformarlo en otario, el reverso del malandra. (Oliven, 2001: 4, mi traduccion)

  • En Argentina, un argumento similar podria aplicarse tanto al tango como a la cumbia romantica (aun cuando esta tematice con picardia una sexualidad menos pudica que la del tango), tanto al cuarteto como a la musica folklorica (cf. Cejas et. all., 1995). En la cumbia villera, la mujer tambien apareceria, desde esa perspectiva, como prostituta

  • En esta logica, los hijos no necesariamente son prueba de masculinidad y hasta pueden resultar lo contrario. Ese es el contenido de la idea de papa garron: tener que asumir al hijo de otro, como un otario. Asi, si las mujeres son traidoras y enganan, es preferible que enganen con el, y no a el:

  • Y otra vez, y otra vez, y otra vez, por dejar sola a tu mujer./ Y otra vez, y otra vez, y otra vez, la guampa chata te va a crecer./ Y otra vez, y otra vez, y otra vez, a tu mujer me la clave./ Y otra vez, y otra vez, y otra vez, papa garron te voy a hacer./ Y otra vez, y otra vez, y otra vez, por dejar sola a tu mujer./ Y otra vez, y otra vez, y otra vez, a tu mujer la serruche. (Mala Fama, Guampa Chata, Ritmo y Sustancia, 2000)

  • Tematizada, de un modo semejante a lo que acontece en el tango o el rock, en canciones como Amor de madre (Guachin, Las dos caras de la villa) y Mama soltera (Meta Guacha , Lona Carton y Chapa), la maternidad preserva la figura femenina, proveyendola de un aura de sacralidad. Dentro de esta lectura mas tradicional, la mujer es el eje de la familia o potencial disruptora de ella, pero siempre objeto pasivo del deseo sexual masculino.

  • La mujer, como sujeto activo de deseo y de la relacion sexual, debe ser entendida dentro de un contexto donde comienza a ser valorada la mujer sexualmente experimentada: Yo las quiero turras, vivas (...) me gustan asi, aunque me tenga que bancar las consecuencias. (P. Lescano, IN: Dillon 2001:2)

  • La mujer ha cambiado su rol en la sociedad, antes tenia un rol inmaculado y en realidad hacia de todo y el hombre sufria. Desde Gardel para aca los hombres somos cornudos, bueno, ahora se la tienen que bancar. Porque ahora disfrutan del engano y ya nadie quiere virgenes, ahora cuanta mas experiencia sexual, mejor. (IN: Dillon,2001: 4)

  • La sexualidad masculina aparece con cierta ambiguedad, manifestada en la propia representacion de una femineidad activa, aunque no mas necesariamente ordenadora. Si, fuera de la figura materna, no existe otra cosa que las tradicionales mujeres faciles, estas pueden, sin embargo, ser valoradas exactamente por aquello que son: mujeres sexualmente activas, amenazantes y, tal vez por ello, atractivas. La aparicion de un matiz especifico en la sexualidad femenina macr; y su correlato en la relacion con el hombre macr; da cuenta de la necesidad de pensar a la familia teniendo en cuenta la evaluacion situacional de la posibilidad de que todas las mujeres sean putas y que esto, a veces sea considerado estigma y, otras, sea positivamente valorizado.

  • Paralelo al contenido de las letras, es en el dialogo con los medios de comunicacion que los musicos parecen sucumbir a la tentacion de reducir en terminos de identidad las posibilidades que la cumbia villera abre de afirmar y construir un mundo disidente al dominante y positivo en su originalidad creativa macr;esto es, no como una mera resistencia. En algunas entrevistas, parecen conceder a la posibilidad de la sobrecodificacion en una de sus pertenencias identitarias macr;la de villeromdash;al reconocerse en el espejo que les es ofrecido para contenerlos y exorcizarlos. Se acogen a un estereotipo de excluidos, al considerar a la cumbia villera como simple cronica, a ellos mismos como negros o al tomar distancia del modo en que tratan al robo y al consumo de drogas y alcohol en las letras y en los shows, en un intento, que se manifiesta fragmentario, de defenderse de la estigmatizacion y de resignificar las categorias por las cuales son estigmatizados.

  • La cumbia villera es mas testimonial, es ver la realidad de la villa, las vivencias. Son cosas que les pasan a los demas y que uno aprovecha para ir rescatando algunas letras. (Yerba Brava, IN:

  • La cumbia villera, en este fragmento, se presenta como una cronica de lo que ocurre en los barrios pobres de Buenos Aires, dando cuenta de la marginalidad a la que estan condenados los negros villeros. De forma similar a lo que L. Vianna (1998) senala en los sambas de Bezerra da Silva, la categoria de negro no es necesariamente atribuida a aquellos de cuya piel es oscura (no-blancos). Al contrario, identidad de negro macr; victima de la exclusion y el prejuiciomacr; se confunde con la de pueblo macr; excluido de los mecanismos de justicia social. (Vianna 1998: 48). En el caso argentino, parece imperar una identificacion con el pueblo de la narrativa populista en las definiciones que ellos hacen de si mismos, donde la pobreza es situacional, no elegida y es, sobre todo, digna. Es, en este sentido, una pobreza opuesta a la logica villera, analizada hasta ahora:

  • Los que componemos Meta Guacha logramos hacer un material discografico para que aquellos que no viven en las villas sepan como vivimos, que sentimos y que cosa necesitamos, quizas de esta manera logren entender que somos iguales a cualquier ser humano, que trabajamos, muchas veces explotados por una sociedad corrupta y que las pocas monedas que nos dan solo alcanzan para mortadela, queso y si algo queda nos sirve para lona, carton y chapa, materiales con los que construimos nuestras dignas pero precarias viviendas. (Meta Guacha, presentacion de su primer CD: Lona, carton y chapa en su sitio de internet:

  • Su suerte ya estaba escrita/ desde el momento en que nacio/ hijo de padres villeros/ con la cumbia se crio/ Y ahora que esta mas grande/ y al baile quiere colar/ el rati con bronca grita/ iexcl;negro villa, vos no entras!/ Todos se hacen los giles/ te dejan siempre tirado/ que por ser negro villero el estaba condenado/ (...) La sociedad no le dio salida/ y el mal camino el encaro/ y en una noche pesada/ la muerte se lo llevo. (Yerba Brava, El discriminado, Cumbia Villera, 1999)

  • El caracter testimonial de la cumbia villera parece construirse, asi, como una cronica de la pobreza, el sufrimiento y la discriminacion producidos por un sistema injusto, y procura, por medio de ella, llamar a atencion de una sociedad poco solidaria. De la misma manera que los medios sobrecodifican sociologizando, los propios villeros quedan capturados en esa operacion, haciendo de ella su propia narrativa, la razon de una forma de ser que acoge la plenitud de su existencia. No siempre la sociologizacion corroe el poder y, en este caso, ayuda a confirmarlo.

  • Mi cara me vende. Me ven pinta de secuestro, tengo cara de chorro y por mas que tenga los documentos y los papeles del auto, igual me llevan. (Pablo Lescano, IN: Correa amp; Labate 2001: 56)

  • En los trazos andinos, mestizos o indigenas, en los rostros de los cabezas, el imaginario de una Argentina europea y blanca, de la excepcionalidad argentina (esta vez, racial) en el contexto de America Latina, es negado. El juego de equivalencias entre moral y fisonomia, donde el blanco incorpora los valores positivos y el negro los negativos, es llevado hasta las ultimas consecuencias: la blanquitud que cuenta es la del alma. Los villeros parecen identificarse con el discurso dominante sobre los negros y asumir el lugar que les es asignado. Asi, Meta Guacha retoma ese discurso y lo invierte, pero sin escapar de su logica:

  • Que me estas diciendo/ me estas ofendiendo/ No me digas negro/ soy igual que tu./ No vale que sientas/ que tienes dinero/ que vivo en el barro/ y tu en la gran ciudad./ Soy negro de abajo/ con el alma blanca,/ yo soy de la cumbia,/soy de la resaca,/ tu de los boliches/ de la capital. (Meta Guacha , Alma blanca, Lona, carton y chapa, 2000)

  • Los villeros, en estos testimonios, parecen deslizarse a una definicion identitaria de si mismos, que cristaliza experiencias que son inherentemente inasibles e inasimilables. Lejos de afirmarse en una posicion politica disidente, parece entonces que la logica villera, convertida en identidad, puede ser engullida por el sistema y devuelta sea institucionalizandola, sea en forma de una minoria clasificable, domesticada y no mas perturbadora.

  • Sin embargo, las afirmaciones precedentes no dejan de sorprendernos, considerando la defensa que, en otros articulos y en las letras de sus cumbias, hacen de la vagancia y del consumo de drogas y alcohol. Aun asi, debe ser considerado que estos testimonios fueron realizados, en su mayoria, en el terreno del otro macr; en el ambito de los medios masivos macr;y bajo sus reglas y logicas, lo que nos permite pensar que hubo, efectivamente, una manipulacion de sus pertenencias identitarias frente a la prensa. Esta expectativa gana una esperanza en el hecho de que macr; fuera del cuadro de las entrevistas, en las letras y en las presentaciones, donde los simbolos de su mala vida son izados - ellos continuaron invirtiendo en la defensa y glorificacion de los pibes chorros. Por otra parte, esas concesiones a la prensa no ocurrieron en cualquier momento, sino en el periodo en que el cuestionamiento mediatico-policial era mas fuerte.

  • La pertinencia de creer en una manipulacion frente a los medios aparece con mayor nitidez en el analisis a continuacion, donde los villeros, mas alla de una intencionalidad consciente, huyen de la sobrecodificacion identitaria en el momento en que, haciendo emerger otra logica, se constituyen politicamente. Asi, aun cuando por el contenido de algunas de sus letras, la cumbia villera haya sido calificada por los medios como musica de protesta, los villeros niegan que lo sea: No tenemos la intencion de denuncia, somos apoliticos. (Fabian Gamarra, cantante de Yerba Brava, IN: Pavon,2001)

  • El efecto disruptor esta presente, ademas, en el quiebre de una concepcion de lucha politica, en el destete del Estado, al quebrarse una posicion dependiente y reivindicadora. En las cumbias, no piden trabajo, no reclaman justicia social, no pretenden una mejor distribucion del ingreso, no entran en la logica de la movilidad social ascendente. Simplemente positivan, en la musica, una forma de experienciar el mundo. Como tambien se despegan del Estado en la medida en que estan siendo, cada vez mas, empujados hacia fuera de cualquier red de contencion social dentro del sistema, la cumbia villera expresa, al mismo tempo, una ruptura con un cierto juego disciplinario dominante, del cual son los jugadores menos favorecidos, y con una especie de nostalgia por un orden que macr; aunque no los privilegiara, de alguna manera los protegia macr; ya no existe mas. A partir de esta doble referencia, necesariamente ambigua, la cumbia villera da cuenta de una experiencia no necesariamente asociada al orden dominante y al horizonte disciplinario que liga trabajo y familia como ideal de masculinidad, revelando un mundo que florece en los intersticios del sistema dominante.

  • La nocion de pibes connota los jovenes en el sentido de aquellos que no asumen posiciones adultas, pero ya no son ninos: actuan con una libertad que corresponde a la edad, pero tambien al contenido de sus papeles sociales (de los pibes se espera menos disciplina de un joven ordenado, encuadrado en la disciplina educativa y laboral). Podria pensarse que la generalizacion de la voz pibes acompana tanto la extension etaria de la juventud como la redefinicion de los papeles sociales de los jovenes en la argentina contemporanea (el peso creciente de los papeles extranos al mundo de la dsiciplina escolar y laboral acrecienta extension de la idea jovenes=pibes al punto que la proliferacion de estos papeles, al extenderse a grupos etarios antes no considerados jovenes, da lugar a la figura de lospibes grandes).

  • Segun una nota del diario Clarin (Almi, 1999), la venta de discos y entradas a bailes de cumbia generaba, a fines de los 90, 130 millones de dolares por ano. Ventas que llegaban a 6 millones de discos en todo el pais y 1500 entradas por fin de semana en los salones de Capital y Grand Buenos Aires. Los duenos de los sellos que concentran la edicion de los discos de cumbia, Leader e Magenta, son tambien propietarios de algunos de los muchos salones de baile en Capital y Gran Buenos Aires (suman cerca de 300, segun la nota), programas de radio y television y revistas especializadas. A fines de 1996, surgio el primer programa de cumbia en un canal de aire (pues ya tenian prgramas en el cable): se trataba de A pleno sabado, espacio de tres horas de duracion por donde pasaban diferentes grupos para promocionarse. Posteriormente surge Pasion Tropical, por canal Azul, emitido sabados y domingos de 18 a 21.

  • La actividad de P. Lescano como productor musical no se detuvo alli. Creo y produjo otros dos grupos: Jimmy y su combo negro (de cumbia colombiana) y Amar y yo (que tiene un estilo entre la cumbia romantica y la villera).

  • La categoria social negro en la Argentina no refiere necesariamente a lo afro-argentino o afro americano, sino que hace referencia a la herencia fenotipica indigena de una buena parte de la poblacion argentina, sobre todo la de las provincias del noroeste y del nordeste del pais(entre la que, ademas, no estan totalmente ausentes trazos provenientes de la poblacion afro que . Se los conocio originariamente como cabecitas negras y se los ligo politicamente al peronismo cuando, provenientes del interior del pais llegaron a Buenos Aires como mano de obra de la industria de sustitucion de importaciones de los anios 40s. Con el tiempo la categoria pasa a representar, de alguna manera, a los pobres sin dignidad, aquellos que no trabajan por que no quieren hacerlo, se emborrachan, etc., etc. En el imaginario popular el lugar donde habitan los negros son las villas miserias, de ahi que lo villero y lo negro esten altamente relacionados.

  • Esto no debe considerarse, sin embargo, como una marca identitaria excluyente. En los barrios se escuchan otros generos y, entre los jovenes, tambien rock y versiones hibridas de cumbia con otros generos: con rap, con reggae, con samba y hasta con rok chabon: la cumbiastone. En este sentido, y a partir de mi trabajo de campo en un barrio pobre del norte del GBA, la definicion del rock legitimo (esto es, apreciado y escuchado por los villeros) es selectiva y puede incluir al grupo argentino Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota y al britanico Rolling Stones, pero excluir a roqueros argentinos como Charly Garcia o Alberto Spinetta y a la banda americana Aerosmith.

  • Esta afirmacion debe ser considerada, ademas, como contrapunto a otra, referida a las bandas fabricadas por las grabadoras, a quienes el considera verdaderos ladrones: ...iba a ver a Commanche y me golpeaba la cabeza contra la pared... iexcl;Como podian ser tan chorros! Un mini-disc, una coreografia y cinco mogolicos que se llevaban toda la torta. (IN: Bellas, 2001b:11). En este sentido, y como veremos enseguida, lo que vale en la construccion de la masculinidad villera macr; sea para los trabajadores, sea para los ladrones macr; es el esfuerzo y el riesgo que se pone en juego para obtener lo que se tiene.

  • Los letristas son todos hombres. Con excepcion de La Piba, que afirmaba escribir las canciones con su productor aunque, es posible pensar, que su productor apenas firmase las canciones, tanto para apoyarlas dentro de la grabadora como para beneficiarse de los derechos de autor. Esta es una practica bastante corriente entre los artistas que aun no se han establecido en el mercado tropical.

  • P. Vila (1989) muestra como, a traves del rock nacional, los jovenes (en los anos posteriores a la dictadura) crean y sostienen nuevos valores (id:123) en contraposicion a los de la sociedad impuesta y lo establecido (id.:124). El autor muestra como el rock se establece frente a un sistema social caracterizado como hipocrita, represivo, violento, materialista, individualista, rutinario, alienado, superfluo y autoritario (id.).

  • Citro, Silvia. 2000. Esteticas del Rock en Buenos Aires: Carnavalizacion, Futbol y Antimenemismo. Pesquisas Recentes en Estudos Musicais no Mercosul n. 4. Porto Alegre. p. 115-140.

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  • Vila, Pablo. 1989. Rock Nacional, cronicas de la resistencia juvenil. El movimiento por los derechos humanos y la politica argentina, ed, Leis, Hector, 83- 148. Buenos Aires: CEAL.

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