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Medes La Alimentacion Segun La Edad

  • En las diferentes edades y situaciones biológicas dentro de ellas, los requerimientos nutricionales poseen características distintas, y por ende la alimentación es también particular para cada etapa.

  • Aquí no trataremos la adultez, pues sobre ella se desarrolla todo el resto del Web-Site; nos enfocaremos sobre las características diferenciales de las otras etapas.

  • (vitaminas y minerales) en las diversas edades, los que por otra parte y en general, no difieren mucho de los descriptos para el adulto, que ya exponemos detalladamente en las tablas del capítulo Nutrientes Esenciales.

  • ; y que el habitual consejo de comer determinada combinación de alimentos para obtener todos los requerimientos aconsejados, es utópico e innecesario, pues el ser humano sobrevive con dietas de la más variada índole (ver Evolución de la Alimentación).

  • Si bien son esenciales para la vida, es prácticamente imposible tener un riesgo cierto para la salud por carencia de vitaminas o minerales; esto por supuesto en las personas con un aporte de macronutrientes suficiente (aún sin ser variado).

  • Y sí es cierto que una mala nutrición previa y durante la gestación, puede ocasionar problemas, como partos prematuros, alteraciones morfológicas o mortalidad fetal.

  • Otros casos de malnutrición, generalmente por desconocimiento nutricional, no alcanzan la gravedad suficiente para impedir la concepción, pero pueden influir negativamente en el desarrollo fetal, ocasionar malformaciones o provocar abortos.

  • Por ejemplo hay investigaciones que demuestran que la carencia de determinadas vitaminas, sobre todo de ácido Fólico, tiene influencia sobre el desarrollo de malformaciones congénitas del tubo neural (aunque esto es en extremo infrecuente, porque el ácido fólico es incluso producido por la flora intestinal).

  • Este hambre obedece a que el organismo inicia un proceso de acumulación de reservas energéticas, que es característico en todas las especies de mamíferos, para compensar las necesidades madre-hijo, y promover un desarrollo normal de la progenie.

  • Se manifiesta fundamentalmente durante el primer trimestre. Aún así posteriormente el balance proteico comienza a hacerse negativo por el consumo de proteínas en los procesos anabólicos por parte del feto.

  • El volumen sanguíneo crece en un 50%, implicando un descenso proporcional en los niveles de hemoglobina, albúmina y vitaminas hidrosolubles; no obstante las vitaminas liposolubles y determinadas fracciones lipídicas, aumentan.

  • La presión arterial suele disminuir durante los dos primeros trimestres debido a la vasodilatación, para luego normalizarse e incluso incrementarse ligeramente en las proximidades del parto.

  • Obviamente cualquier organismo que aumente entre 10 a 15 Kg. de peso, sufre una serie de trastornos como: cansancio, dificultad al respirar y para realizar las actividades físicas habituales, etc., que se acompañan de otras alteraciones no tan evidentes, relacionadas a las funciones cardiovasculares, pulmonares y renales, entre otras.

  • Si el aporte calórico es suficiente, durante todo el embarazo parte de esta energía “extra” es almacenada en forma de depósitos de grasa que tiene dos funciones primordiales: por un lado constituyen un mecanismo de reserva frente a un posible estado de déficit energético al final de la gestación, y por el otro serán la fuente energética durante el mantenimiento de la lactancia (además de la correcta alimentación diaria de la madre, obviamente).

  • Se atribuyen a que la glucosa atraviesa la placenta con mucha eficacia, y aunque si bien el proceso de gluconeogénesis a partir de las reservas de grasa materna aumenta durante la gestación, éste no es suficiente para compensar la transferencia de glucosa al feto, para el cual el organismo guarda prioridad.

  • También se ha observado un fenómeno de resistencia a la insulina, que evita una reducción aún mayor de la glucemia, ya que sería mal tolerada por el feto.

  • Esta situación de déficit de glucosa se puede solucionar distribuyendo, con cuidado de no excederse en las calorías diarias totales, porciones de alimentos ricos en carbohidratos durante el día.

  • Se estima suficiente un aporte adicional de 4,7 gr. / día durante las últimas 28 semanas para cubrir las demandas (por encima del 1 gr. / Kg. / día de cualquier adulto).

  • En la segunda mitad, se reduce la ingesta de grasas; no obstante persiste una resistencia periférica a la insulina, y en contrapartida los cambios hormonales favorecen la utilización de las grasas acumuladas.

  • Esta patología puede impedir la absorción de los nutrientes esenciales, conducir a estados de malnutrición, desplazar al consumo de alimentos, y hasta ser tóxica para el feto y la madre.

  • Tanto el ayuno periódico como las dietas exentas de carbohidratos pueden conducir a situaciones de reserva de energía baja, que tienen efectos nocivos para el feto ya que es indispensable que reciba un aporte constante de glucosa para su desarrollo normal.

  • Resulta peligroso por su propia toxicidad, por su acción antagonista del ácido fólico, y/o por la deficiencia nutricional que puede acarrear eventualmente.

  • Otos estudios alertan sobre los peligros de la baja disponibilidad de oxígeno, producto de la menor ligazón a la hemoglobina que éste tiene en los fumadores, y que afectaría el desarrollo neurológico del embrión.

  • Los hijos de madres drogadictas pueden nacer drogodependientes y presentar síndrome de abstinencia, por lo que requieren cuidados intensivos durante los primeros días del nacimiento. Además, la mayor parte de las denominadas “drogas duras” (heroína, ácido lisérgico, etc.) pueden producir alteraciones fetales.

  • No obstante, la seguridad farmacológica de los medicamentos actuales es muy elevada, por lo que tomarlos en las dosis prescriptas por un profesional calificado, no suele representar riesgos.

  • Ante la duda es necesario establecer un diagnóstico correcto de la deficiencia / carencia (si la hubiere). La dificultad es que esto requiere de pruebas o análisis que pueden ser molestos.

  • A la hora de hacer recomendaciones de suplementos sin un diagnóstico claro de su necesidad, hay que tener en cuenta la seguridad farmacológica y los posibles efectos secundarios.

  • No existe una pauta de suplementación universalmente aceptada, y en muchos casos durante la atención prenatal y postnatal, la mujer recibe con frecuencia suplementos que no son estrictamente necesarios.

  • Si bien el embarazo se caracteriza por un aumento de las necesidades de los nutrientes, de ellos el hierro y el ácido fólico son los únicos que se requieren en cantidades superiores a las que puede aportar la dieta occidental habitual.

  • No obstante, la excesiva administración de hierro puede resultar peligrosa en algunos casos, y debe reservarse a mujeres que presentan evidencia de deficiencias.

  • Los productos lácteos y los huevos pueden representar valiosas fuentes de proteínas, vitaminas y minerales, en una dieta vegetariana, pero si no se consumen estos alimentos porque se ha decidido excluir todo producto animal, es imprescindible asegurarse de que se obtiene suficiente proteína (completa) vegetal procedente de otras fuentes, como por ejemplo las legumbres y los frutos secos.

  • El vegetarianismo estricto durante el embarazo, puede conducir a una deficiencia de vitamina B12, aminoácidos esenciales, hierro y calcio, si no se controla el aporte de estos elementos a través del aumento del consumo de frutos secos, levadura de cerveza, germen de trigo, germinados de soja y lácteos. Igualmente aquí sí es aconsejable un suplemento de vitamina B 12.

  • Si se decide no incluir lácteos, se debe utilizar la leche y los productos procedentes de la soja como sustitutos (si están enriquecidos con calcio mejor).

  • Los frutos secos, especialmente los que contienen hierro como las almendras, son necesarios, pero se deben comer con moderación, puesto que tienen un alto contenido de calorías.

  • Se puede usar también la levadura de cerveza como condimento (es rica en vitaminas del complejo B y minerales como el hierro o el zinc), o añadirla a las salsas o a la sopa.

  • Las algas son una valiosa fuente de proteínas, minerales y oligoelementos, aunque por su alto contenido en sodio se deben evitar cuando se padece hipertensión arterial.

  • Obviamente estas son estimaciones medias, y hay que tomar en cuenta varios factores que pueden influenciar estos valores, como el peso y la composición corporal previos al embarazo.

  • Esta segmentación del incremento del peso en el embarazo, es una buena noticia para las madres, ya que significa que a las pocas horas del parto, se comienza naturalmente a “recuperar el peso inicial”.

  • Sin embargo no hay que angustiarse porque se tarde varios meses hasta volver a las dimensiones previas al embarazo. Algunas mujeres lo consiguen rápidamente (a los 2 ó 3 meses), pero en ello tienen influencia varios factores: la constitución física, la elasticidad de los tejidos (la natural y la lograda por ejercicios), las condiciones psico-sociales, y sobre todo “la Instrucción Nutricional”, para saber qué y cómo comer durante la lactancia.

  • El cuerpo no sólo engorda con el embarazo, sino que altera sus proporciones, pero lo normal es que se recuperen las medidas anteriores al mismo si se procede correctamente, sobre todo con respecto a la alimentación posterior.

  • Pero en definitiva las madres tienen que tener muy claro una cosa: “Un parto no es razón para que pierdan la figura que antes tenían”, si así ocurre no es culpa del parto sino suya.

  • Inmediatamente producido el parto, la hipófisis materna comienza a aumentar la producción de Prolactina, hormona que estimula las células mamarias incrementando su absorción de nutrientes, para la producción láctea.

  • está específicamente ajustado a las características fisiológicas y requerimientos del neonato: hay gran cantidad de proteínas, vitaminas liposolubles, minerales e inmunoglobulinas, todas sustancias esenciales para el recién nacido. Es recomendable hacer hincapié en prender tempranamente al niño al pecho, para que pueda aprovechar sus beneficios.

  • El mecanismo del amamantamiento es generado por el lactante mediante la succión: es el estímulo nervioso que desencadena todo el proceso. Una madre de mellizos produce el doble de leche, explicado por la doble estimulación que recibe la glándula al prender a sus dos hijos.

  • La succión del pezón envía impulsos sensoriales al hipotálamo, que indica a la hipófisis la producción de determinadas hormonas. La prolactina estimula la secreción láctea y controla la cantidad de leche producida en los alvéolos. La

  • Este reflejo de parada y marcha es disparado fácilmente, a menudo el mismo sonido del llanto comienza a estimular el reflejo. De todas formas, el stress puede interferirlo.

  • No son pocas las propiedades que difieren entre una y la otra, con el valor agregado del vínculo afectivo que se establece a través de la primera. No las detallaremos en función de que exceden el marco específico de nuestro sitio, lo que sí recalcamos es que las cualidades son incuestionablemente diferentes e incomprensiblemente poco tenidas en cuenta cuando se toma la decisión del no amamantamiento o de interrumpir su práctica.

  • En los años ‘50, la Industria Alimenticia produjo un espectacular impacto publicitario, que llegó a instalar socialmente la creencia de que las leches en polvo (obviamente vacunas) adicionadas con un sinnúmero de nutrientes, eran hasta mejores que la leche de madre.

  • Este es un claro ejemplo de que es más fácil que los avances científicos solucionen la mala alimentación y descontrol alimentario, que esperar la utopía de que la humanidad cambie sus conductas alimentarias por voluntad propia basada en una conciencia de salud.

  • No importa si la leche es hecha en un laboratorio, o sale de una vaca o una rana, lo que vale es que tenga las mismas características que la leche de madre, lo que “jamás” tendrá ni cerca, la leche de una vaca normal.

  • La leche vacuna tiene un enorme contenido graso, y allí radica una de las razones por la que nos gusta tanto: “la grasa”. Por lo general todo lo que contiene grasa es agradable al paladar, porque es el mismo paladar que tenían nuestros ancestros de hace cientos de miles de años, que no comían todos los días como nosotros, por lo que un alimento graso era muy valioso.

  • Esto no implica que se tenga que dejar de tomar leche de vaca (el ser humano puede comer casi de todo), pero porque esté tan difundida y promocionada por las industrias, tampoco significa que sea el mejor alimento.

  • Ya nadie cree que porque en una publicidad le digan que tal o cual es el mejor producto, lo sea en realidad; bien, no lo crea tampoco de la leche y de muchos otros alimentos; piense que en definitiva para las industrias que los hacen son “productos”, ni más ni menos que como esa procesadora de alimentos o teléfono celular que promocionan diciéndole que “le van a solucionar la vida”.

  • La lactancia se prolonga naturalmente por varios meses, y obliga a una adecuación de la dieta de la madre lactante, para cubrir de forma óptima sus necesidades y las del recién nacido.

  • La alimentación de la madre debe evolucionar en calidad y cantidad paralelamente a las variaciones de los requerimientos nutricionales del lactante, teniendo en cuenta el tipo de lactancia que se lleva a cabo (exclusiva o mixta con leche vacuna).

  • La secreción de leche aumenta la demanda de nutrientes de la mujer que amamanta, debido a que parte de los que obtiene mediante la ingesta, se destinan a la producción de este alimento.

  • Además hay que tener en cuenta que la demanda de nutrientes no es homogénea y varía tanto cualitativa como cuantitativamente a lo largo del tiempo, en concordancia directa con los requerimientos del niño.

  • Si un bebé mama frecuentemente pero no llega a vaciar los pechos, sus glándulas producirán menos cantidad para la próxima vez porque no han sido totalmente vaciados.

  • Al igual que durante el embarazo en el periodo de la lactancia, determinar las necesidades y requerimientos de nutrientes en la madre o el niño no es fácil.

  • Para una mamá con suficientes reservas grasas, una dosis de energía extra para su dieta de unas 550 Kcal. será suficiente. Para aquellas que no tengan este depósito (porque han aumentado poco o menos de lo esperado) será necesario un incremento de 700 Kcal. aproximadamente.

  • No obstante, más allá de los valores es importante en esta etapa dar prioridad al instinto y al bienestar materno; nadie más que ella conoce su organismo y ante la sensación de apetito no debe dudar en alimentarse. Una vez llegada a su fin la lactancia podrá recuperar fácilmente su peso de todas formas.

  • Es posible que algunas mamás sientan la necesidad de evitar ciertos alimentos en este periodo porque perciban que no les caen bien, y en ese caso deben seguir su instinto.

  • Es necesario porque el agua constituye la base de la composición de la leche y además para mantener la hidratación de la madre. Toda vía de incorporación de líquidos es útil para cubrir este requerimiento, tanto las bebidas habituales que la madre está acostumbrada a consumir como un buen aporte de frutas y verduras (adecuado a la tolerancia) que suelen representar una fuente apreciable de líquido.

  • Los únicos preparados farmacológicos pertinentes para la madre lactante, son los suplementos de vitaminas y minerales, el resto de los medicamentos eventualmente necesarios, debe ser prescriptos por el médico tratante.

  • Su única función es la succión. La producción de saliva es escasa, por lo tanto hay poca actividad de la amilasa salival y no existe digestión bucal propiamente dicha.

  • tonicidad y motilidad son deficientes. Se suele presentar reflujo gastroesofágico, que es fisiológico y transitorio, hasta que las ondas peristálticas del órgano adquieren la intensidad suficiente para impedirlo.

  • La mucosa y las glándulas gástricas están suficientemente desarrolladas, pero es deficiente el desarrollo de la musculatura. Suele presentarse distensión y movimientos peristálticos muy débiles, que sólo se evidencian como un obstáculo al vaciamiento gástrico. La permeabilidad de la mucosa puede ser mayor y llegar a absorber proteínas enteras.

  • 3 a 4), esta transición puede impedir una adecuada acción de la pepsina para digerir las proteínas, lo que sumado a la mayor permeabilidad para absorberlas puede ocasionar alergias a las proteínas lácteas.

  • En el recién nacido es escaso. Desde el tercer mes comienza a secretarse la amilasa pancreática, pero recién alcanza la concentración óptima hacia el sexto mes, conjuntamente con la de la lipasa pancreática, lo que posibilita la digestión de una gama más variada de carbohidratos y lípidos en las porciones proximales del intestino.

  • ay una hiposecreción, que es fisiológica. Por ello la emulsión de las grasas y la consecuente absorción de los ácidos grasos de cadena larga, colesterol y vitaminas liposolubles, está disminuido.

  • Esto no ocasiona problemas cuando el lactante es alimentado con leche materna, pues ella contiene un bajo contenido en grasas y además una enzima lipasa específica, que compensa este déficit funcional para optimizar el aprovechamiento de los ácidos grasos y vitaminas liposolubles. Pero los bebés que son alimentados con leche vacuna, aún con las de nuevas fórmulas, pueden padecer de dificultades digestivas

  • del ácido clorhídrico se equilibra y disminuye la permeabilidad de la mucosa a las moléculas grandes, lo que permite una mejor digestión de las proteínas en general.

  • La lactasa es una enzima que madura tardíamente durante la gestación, alrededor del tercer trimestre, y alcanza su máximo desarrollo al mantener la lactancia durante unos días, su secreción responde a un mecanismo de causa-efecto, por lo tanto se mantiene activa mientras se prolonga la incorporación de leche. Es frecuente que comience a desaparecer parcialmente hacia la edad escolar, por ello los niños pueden intentar abandonar el consumo de leche debido a posibles síntomas de intolerancia.

  • Los hidratos de carbono se colocan en segundo orden de importancia en el metabolismo del lactante, no obstante son vitales teniendo en cuenta que sin glucólisis no hay crecimiento.

  • son imprescindibles para el crecimiento, intervienen en todos los metabolismos intermediarios, participan en la formación de huesos y dientes y en menor proporción en la de todas las estructuras orgánicas, formando parte de algunas coenzimas y hormonas.

  • El lactante posee gran movilidad del recambio hídrico, y al mismo tiempo una baja capacidad renal de filtración y concentración de la orina. En consecuencia tienen mayores requerimientos de agua para prevenir la deshidratación (que tiene márgenes bastante estrictos) y eliminar con eficiencia los residuos metabólicos.

  • Después del periodo de eliminación del meconio (heces neonatales - primeras 48 hs.), las heces toman determinadas características dependiendo del tipo de leche que se esté ingiriendo.

  • La lactancia materna mejora el estado digestivo y metabólico del lactante, mejora su estado nutritivo, posee mayor protección inmunológica, hay menor riesgo de sensibilización alérgica y mejora su evolución psicológica.

  • Esto no está significando que se quedó con hambre la vez anterior, sino que volvió a tener hambre, lo cual es lógico porque su estómago es muy pequeño y se vacía rápidamente.

  • Si el bebé está subiendo bien de peso (17 o más gramos por día), se desarrolla bien, está activo, puede tomar sólo pecho hasta el sexto mes, sin introducir otros alimentos.

  • Tener en cuenta que cada niño tiene su propio ritmo, es decir que algunos se entusiasmarán desde el sexto mes con otros alimentos, mientras que otros tardarán aún varios meses en aceptar de buen agrado comidas con sabores diferentes a la leche de su madre.

  • Los alimentos a introducir paulatinamente en la dieta deberán ser seleccionados de acuerdo a las posibilidades locales, costo, calidad y época del año, siempre supeditado, lógicamente, a la etapa de evolución orgánica del niño.

  • * La lactancia materna cumple una trascendente función en el desarrollo psicológico. Para un bebé es tan importante el vínculo que la lactancia establece con su madre, como su función puramente nutritiva.

  • Esta recomendación está harto justificada por los motivos detallados, no obstante es importante que la prolongación de la lactancia no sea motivo de impedimento para la incorporación de los restantes grupos de alimentos desde el sexto mes aproximadamente, ya que a partir de esta edad comienzan a ser necesarios para el niño.

  • Los niños tienen más riesgo de sufrir malnutrición debido a sus escasas reservas, también son más proclives a la deshidratación y alteraciones digestivas, debido al insuficiente desarrollo de hábitos alimenticios e higiénicos. Por ello se debe insistir en su incorporación desde temprana edad.

  • El principal problema de la Obesidad infantil es que, aún increíblemente, muchas familias la consideran como un síntoma de “salud”, y para cuando se percatan de la gravedad del cuadro, generalmente suele ser muy tarde.

  • Este falso concepto que relaciona gordura con salud, es todavía más habitual durante el primer año de vida. Es común que los padres se alegren de tener un “bebé gordito” y se preocupen si ocurre lo contrario.

  • Ocurre que es muy habitual el abandono precoz de la alimentación con leche materna y la incorporación de leche vacuna, junto a una gran variedad de otros alimentos, muchos de los cuales constituyen una verdadera aberración para un bebé (como las golosinas, postres elaborados, helados, gaseosas, zumos frutales endulzados con azúcar o miel, etc.).

  • La energía en la infancia se requiere no sólo para cubrir el metabolismo basal y la actividad física (como en el adulto), sino también para sustentar la tasa de crecimiento, que tiene un elevado coste energético.

  • Se recomienda que las calorías procedan en un 50-60% de los hidratos de carbono, no más de un 25% de las grasas, y un 20-25% de las proteínas para asegurar los procesos anabólicos.

  • Las deficiencias proteicas no son frecuentes en las sociedades industrializadas, probablemente debido al énfasis que se hace en el consumo de alimentos ricos en estos nutrientes.

  • En este nivel socio-económico, los únicos que eventualmente pueden tener riesgos de deficiencias proteicas, son aquellos niños sometidos a restricción estricta, como niños vegetarianos, o los que sufren de alguna patología que limita la alimentación.

  • En las sociedades pobres, obviamente la situación es diferente, manifestándose aquí el ejemplo más palpable de las consecuencias de la carencia proteica.

  • Son necesarios como en todas las etapas, pero es altamente infrecuente que se produzca una deficiencia de micronutrientes sin que se acompañe también de algún grado de desnutrición por alimentación insuficiente de macronutrientes.

  • En teoría el instinto natural “de especie”, debería hacer el resto, pero el ser humano es la especie omnívora más electiva que existe, y los patrones alimentarios de la familia marcarán al niño para toda su vida.

  • Este hecho no contradice en absoluto la afirmación anterior, por el contrario es una característica de todos los mamíferos y la mayoría de las especies, por ejemplo el cocodrilo come casi diariamente el primer año, y de adulto puede comer sólo una vez al año.

  • Si a un ratón de laboratorio o a cualquier animal doméstico, no se le ponen límites en la alimentación, desarrollarán indefectiblemente Obesidad. ¿Por qué los niños habrían de ser diferentes?.

  • La excepción la constituyen los niños que practican un deporte regularmente o aquellos con enfermedades que interfieren en su alimentación, casos que no detallaremos en este sitio, por el momento.

  • Esto ocurre por la notable versatilidad de nuestro sistema Digestivo-Metabólico, que nos permite sobrevivir comiendo sólo carne (esquimales) o sólo arroz (orientales) pero, eso sí, arroz “con cáscara” (pues sin ella se pierden las vitaminas del complejo B).

  • Los cuadros de carencias selectivas de algún nutriente son bastante infrecuentes en occidente, y por lo general se relacionan a un déficit proteico (aminoácidos esenciales) y de Vitaminas del complejo B, a causa de una ingesta insuficiente de alimentos que los contengan (derivados animales).

  • Otras deficiencias selectivas son casi una anécdota en la historia, pues se originan en situaciones harto improbables en la actualidad, como la Escorbuto (déficit de Vitamina C) de los antiguos navegantes o prisioneros de guerra.

  • Los cuadros de carencia selectiva de nutrientes sin carencia calórica, se producen dentro del marco de trastornos, en su mayoría genéticos o congénitos, que dificultan la alimentación o impiden la absorción de algún nutriente.

  • Y aunque casi siempre se relaciona también con una mono-alimentación, que aquí es generalmente en base a cereales, la variedad de los alimentos no es el problema, sino su insuficiencia.

  • No obstante en los desnutridos contemporáneos se observa un cuadro de desnutrición mixta, o sea, faltan calorías y también determinados macro y micro nutrientes, sobre todo las proteínas.

  • El organismo posee numerosos mecanismos para reciclar su más valioso macronutriente “las proteínas”, pero si los niños no ingieren proteínas completas (con todos los aminoácidos esenciales) como mínimo una vez al mes, la situación puede tornarse grave.

  • Este concepto es desatendido en los planes de ayuda de muchos países, pues entregan raciones de acuerdo a las RDA (recomendaciones dietéticas aconsejadas) pero sólo a una porción de los desnutridos, siendo obviamente más beneficioso que entregasen raciones sólo de legumbres y cereales, pero a “todos” los cadenciados.

  • Por supuesto lo ideal es que todas las raciones fuesen completas, pero si no alcanza debe primar el criterio ante otros intereses (relacionados con la política).

  • no será grave y puede corregirse sencillamente con la administración, siempre vía oral (a menos que alguna patología lo impida), de algún suplemento de vitaminas y minerales en las dosis aconsejadas.

  • Las familias Vegetarianas deben tener precaución en que sus hijos consuman una cantidad suficiente de aminoácidos esenciales; y esto por lo general siempre ocurre ya que los vegetarianos poseen óptimos conocimientos nutricionales.

  • Los vegetarianos a su vez constituyen otro ejemplo de la extraordinaria capacidad de adaptación del Homo Sapiens Sapiens: Viven sin consumir carne, y muchos sin lácteos ni huevos, así como los esquimales sobrevivieron comiendo sólo carne cruda. Y por cierto sus niños son estadísticamente más sanos que el promedio.

  • La comida debe ser una experiencia emocional grata, un placer, lo más parecido a lo que sentía mamando cuando era bebé, y que no lo sea, favorecerá eventuales desórdenes alimentarios.

  • El organismo es sabio, puede tener garantía de que su hijo/a no se va a desnutrir por voluntad propia; esta situación únicamente ocurre en la anorexia y la bulimia que tratamos más adelante.

  • Hoy casi todas las mamás modernas trabajan fuera de casa, y en consecuencia abundan las comidas compradas o elaboradas rápido en casa (con mucho aceite). Es una utopía pretender “retroceder la evolución social” (aunque ésta sea negativa para el caso), pero dentro de lo posible, y sobre todo en los primeros 6 años,

  • Debido a la dificultad que supone para los niños seguir una dieta, es importante diseñar la misma teniendo en cuenta sus gustos, haciendo un seguimiento y evaluación cada 3-6 meses, y modificarla en función de los nuevos gustos y variaciones de actividad.

  • La otra parte debe ser mezcla de mono y disacáridos: lactosa, fructosa de las frutas y algunos vegetales y sacarosa procedente de la ingesta cuidadosamente limitada de dulces. Fibra: 30-40 gr. / día

  • Permitidos en cantidades regulares. Una ración equivale a 10 gr. de carbohidratos y se deben suministrar como “equivalencias” para reemplazar a los alimentos de consumo habitual.

  • Es decir, el intestino pierde capacidad para absorber nutrientes (malabsorción intestinal) y aparecen los síntomas manifiestos de la enfermedad: diarrea, desnutrición, irritabilidad etc..

  • No obstante y debido a la amplia demanda de alimentos de este tipo, existen en el mercado productos específicamente diferenciados con el símbolo de sin gluten.

  • En las epilepsias infantiles generalizadas secundarias y mioclónicas, el tratamiento farmacológico solo no ha sido muy efectivo, se ha comprobado la capacidad anticonvulsivante de una cetosis mantenida (estado en el que está aumentado el nivel en sangre de cuerpos cetónicos) que se consigue mediante una dieta cetogénica (rica en determinados ácidos grasos y pobre en hidratos de carbono).

  • Se disminuye la cantidad de grasa utilizada y se aumenta el aporte de hidratos de carbono, permitiendo una mayor palatabilidad, que es uno de los principales problemas de estas dietas.

  • Según la Sociedad Europea de Arteriosclerosis, las cifras de colesterol total no deben ser superiores a 170 mg./dl. para edades comprendidas entre 2 a 19 años, en caso contrario supondría un riesgo moderado de patología coronaria.

  • Es conocido el efecto hiperlipemiante de determinados alimentos que forman parte de la alimentación habitual de los niños: productos de panificación, frituras, golosinas, helados, etc..

  • Se debe enseñar al niño nuevos hábitos alimentarios y convencerle de la necesidad de realizar ejercicio físico. La educación nutricional del niño es muy importante.

  • Será más fácil que el niño entienda lo que puede y no puede comer si conoce la composición de los alimentos y cómo se relacionan éstos con su problema.

  • En las niñas estos cambios suelen comenzar hacia los 10-11 años llegando al pico de máximo desarrollo hacia los 12-14 años. A partir de esta edad la madurez sexual es completa.

  • Cuando se tiene que evaluar la relación peso / talla, se suelen utilizar tablas que orientan acerca de la mejor relación entre ambos parámetros.

  • En este aspecto es muy notable la diferencia entre chicos y chicas, debido a la desigual distribución de la masa magra y la masa grasa, y al diferente desarrollo de la masa ósea.

  • Como dato vale mencionar que las chicas de 12-14 años tienen necesidades nutricionales superiores a las de su madre, y los chicos de 16 superiores a las de su padre.

  • Por otra parte las recomendaciones relativas a la buena salud, son generalmente improductivas, pues como a esta edad no suele presentar problemas, desde esta perspectiva podría pensarse que da igual lo que se coma, pero esto es un error.

  • Desde el punto de vista biológico, junto con los primeros 12 meses de vida, esta es la 2ª y última etapa en donde las células grasas (adipocitos) están predispuestas “naturalmente” a incrementar su número (hiperplasia), al margen de su tamaño (hipertrofia).

  • En otros casos suele sumarse la situación de que la familia sea obesa, lo que convierte en una quimera que el adolescente pueda alimentarse equilibradamente.

  • Sólo en un pequeño porcentaje de los casos, se da la eventualidad de que los padres posean el criterio y la objetividad necesarios para identificar el problema de la Obesidad en sus hijos, pero esto apenas los deposita en el universo de las personas con problemas de peso (el 60% del mundo occidental), y a merced de las numerosas falsas ofertas terapéuticas existentes.

  • La desinformación casi absoluta sobre Obesidad, ha instalado la creencia de que en la adolescencia, ésta no debe ser tratada con fármacos, siendo que por ejemplo si un adolescente padeciera de una cardiopatía u cualquier otro trastorno biológico se lo trataría como un adulto, que de hecho lo es desde el punto de vista orgánico.

  • anorexía, inapetencia):Trastorno de la alimentación provocado por una obsesión por la figura y la posible ganancia de peso, que conlleva una situación de ayuno voluntario, mantenida en el tiempo, luego con pérdida real del apetito.

  • Las motivaciones desencadenantes de ambas alteraciones pueden ser muchas, relacionadas con la moda, los contactos sociales, etc., pero puede decirse que se asientan sobre estos factores:

  • Nadie pone en duda la base psicológica de estas 2 patologías, pero ello no implica que la psicoterapia sea necesariamente el único camino terapéutico. El debate terapéutico es harto controversial.

  • Como sostenemos en todo el Web-Site, creemos que la ciencia se nutre del discenso, y no pretendemos situarnos como dueños de la verdad; pero lógicamente tenemos nuestro punto de vista, que es el que expondremos.

  • Los Cirujanos Plásticos sobradamente conocen de los espectaculares cambios de personalidad, que un procedimiento quirúrgico estético en nariz, orejas, mamas, cuero cabelludo, etc., puede producir en una persona.

  • A ningún padre de un niño o adolescente de grandes orejas se le ocurriría llevarlo a un psiquiatra antes que a un cirujano plástico. ¿Por qué en la Anorexia y la Bulimia se tiene entonces un criterio diferente, si al igual que las orejas, el problema es que una alteración física (de simple solución) desencadena un desequilibrio psicológico?

  • Y efectivamente es así, pues salvo en casos muy extremos, a sus cuerpos “se le cuentan las costillas”, pero sin embargo en el abdomen, piernas o caderas, poseen un pequeño panículo adiposo, el que están obsesivamente dispuestos a eliminar, cueste lo que cueste.

  • Y en este caso donde se tiene “pánico a ser gordo”, no sería lo más lógico “enseñarle a comer”, dándole la herramienta para combatir directamente y de por vida, a lo que tanto teme.

  • Los tratamientos habituales se centran en indicarles meticulosamente la forma de alimentarse y los alimentos a seleccionar (pero para “recuperar peso”), a lo que se suman cientos de horas de psicoterapia sobre su autoestima y un tratamiento farmacológico (casi siempre).

  • Lo sugestivo es que nunca se trabaja sobre la Instrucción Nutricional para que no sean obesos, y menos aun en aspectos de Medicina del Deporte para que logren un mejor físico.

  • Hasta curiosamente muchos de los psicoterapeutas, que no escapan al promedio de la población, están excedidos de peso, entrando en una contradiccion cuasi patetica.

  • No se esta tratando con pacientes psicoticos que han perdido la capacidad de comprender la realidad, se trata simplemente de adolescentes que poseen una fobia.

  • ste enfoque hace entonces comprensible el desinterés que los pacientes, generalmente adolescentes, tienen por el tratamiento. Es más, la gran mayoría de ellos concurren obligados al mismo, pues …

  • No hay muchos datos estadísticos de recuperación con psicoterapia, pero es razonable pensar que este tipo de tratamientos pueden eventualmente dejar secuelas psíquicas.

  • Nuestro criterio es que no se abandone el tratamiento psicoterapico tradicional, hasta que los evidentes resultados del nuestro junto a la decisión del paciente, lo determinen.

  • El embarazo durante la adolescencia puede provocar desórdenes nutricionales, debido a la inmadurez del cuerpo femenino en esta etapa para hacer frente a las exigencias especiales de tal situación biológica.

  • Las adolescentes embarazadas tienen mayores necesidades nutricionales que las embarazadas adultas, debido a que son dos los organismos que están en crecimiento, el de la madre y el del futuro bebé.

  • , recientes estudios han demostrado que en adolescentes embarazadas es necesario aumentar en 300 Kcal. / día la ración energética de un adolescente sano, y además aumentar en 10-16 gr. la ración diaria de proteínas.

  • Un criterio relaciona su inicio con los primeros signos que evidencian una disminución de la capacidad laboral (entre los 60 y 70 años); otro desde el inicio del decaimiento de la potencia física (entre los 30 a 45 años); y hasta hay quienes consideran que desde los 10 años ya se inicia un proceso de envejecimiento de algunos órganos (por ejemplo los ojos llegan a su máximo desarrollo a esa edad, y a partir de allí comienzan a “envejecer”).

  • En Europa y en promedio, el 15% de la población está constituida por personas mayores de 65 años (en algunos países como Suiza o Alemania es ya cerca del 25%), y se prevé que este segmento continuará creciendo porcentualmente de manera constante en el futuro.

  • El envejecimiento saludable, sin la coexistencia de enfermedades asociadas, no implica una complejidad en la alimentación mayor a la que puede darse en cualquier otra etapa de la vida; el problema es que habitualmente la vejez viene acompañada de diversas patologías, muchas de las cuales se relacionan con los procesos nutricionales.

  • Ciertos factores tienen que ver directamente con el sistema fisiológico; pero no son menos importantes los relacionados a la esfera psicológica y social.

  • Por otra parte la recomendación de actividades físicas se encuentra muy limitada por la edad, las eventuales patologías concomitantes y el nivel de habituación previa a este tipo de prácticas.

  • En definitiva en los casos en que puedan indicarse, las actividades físicas contribuirán positivamente en el aparato locomotor, cardiovascular, respiratorio, psíquico, etc., y determinarán una notable diferencia en la calidad y expectativa de vida.

  • No obstante debe brindarse la instrucción nutricional necesaria para que pueda calculase e identificarse correctamente los carbohidratos, ya que la industria alimenticia presenta muchos glúcidos mezclados con otros macronutrientes, sobre todo grasas.

  • La única observación en la 3ª edad, es la consideración de la disminución de la tolerancia a la glucosa, lo que aconseja dietas con mayor proporción de carbohidratos complejos y fibra (cereales integrales, vegetales de hoja, etc.).

  • Podría pensarse que debido a la reducción de contenido proteico en la masa corporal, las necesidades son menores a esta edad, pero no es así, pues precisamente el anciano al tener un metabolismo proteico catabólico, requiere de tantas o más proteínas que un adulto, pues debe tener un superávit que le permita reponer rápidamente la degradación proteica (sobre todo para el tejido muscular y neurológico).

  • Por supuesto alterando lo menos posible los hábitos que la persona ha tenido toda su vida. Si es vegetariano, que lo siga haciendo, si come casi exclusivamente carne, igual (siempre que no haya patologías condicionantes).

  • Manteniendo la premisa del respeto de los hábitos, niños, adolescentes, adultos y ancianos por igual, deben generar conciencia de que el excesivo contenido de grasas de la alimentación moderna, posee un efecto nefasto sobre la salud.

  • Las enfermedades cardiovasculares son las que causan la mayor tasa de mortalidad en la sociedad actual, por eso es aconsejable reducir al máximo el aporte de grasa en la dieta.

  • En contrapartida hay características fisiológicas que sufren importantes modificaciones, la mayor parte debido a los trastornos de la salud que se dan a lo largo de la vida.

  • Son frecuentes los cambios en el gusto (y también de otros sentidos como el olfato y el oído), debidos fundamentalmente a la atrofia de las papilas gustativas, proceso que comienza alrededor de los 50 años.

  • Se ha comprobado que la actividad enzimática de las glándulas salivales, gástricas, pancreáticas e intestinales es menor. La secreción biliar parece ser la menos afectada.

  • Este problema parece deberse a que con la disminución de las secreciones gástricas, en el tubo digestivo se pierde acidez, lo que permite el crecimiento de determinada flora bacteriana que secuestra minerales como el calcio o el hierro y vitaminas (B12) de forma que no pueden ser absorbidos.

  • También se ha comprobado que a cierta edad disminuye la motilidad intestinal, la superficie intestinal útil para la absorción y la capacidad de transporte de nutrientes desde el intestino hasta los tejidos.

  • Se ha comprobado que los niveles de glucemia en ayunas aumentan en 2 mg. / dl. cada 10 años a partir de los 40; y la glucemia post prandial (después de una comida), en 8-15 mg. / dl. también cada 10 años.

  • La disminución del Metabolismo Basal, se origina fundamentalmente en los cambios en la composición corporal (por disminución de la masa magra) y el descenso general de la actividad celular.

  • La aterosclerosis pura produce una elevación de la presión arterial (hipertensión), factor que puede mejorarse con la dieta, sobre todo si el sujeto es obeso.

  • Este es un proceso natural, pero se ve agravado por el consumo de dietas ricas en lípidos, ya que las arterias incrementan entonces los depósitos de grasa, también en su capa interna (endotelio), dando lugar a placas de ateromas, que pueden producir múltiples y gravísimas consecuencias, como insuficiencias circulatorias, infartos o embolias.

  • La consecuencia más ostensible es la excesiva excreción de proteínas y electrolitos por orina, de forma que el equilibrio hidrosalino se altera, se favorece la producción de edemas y la pérdida proteica.

  • Hay que tener en cuenta que también se presenta una disminución del agua corporal total, que afecta los procesos relacionados con la dilución, como la administración de medicamentos hidrosolubles, diuréticos, y la regulación térmica, haciendo a las personas mayores más susceptibles a la deshidratación.

  • Hay cambios en la composición corporal (disminuye la masa magra y aumenta la masa grasa), lo que se ha relacionado con hipertensión, alteraciones biliares, hiperlipemias etc..

  • Y también una disminución de la masa ósea, especialmente en las mujeres, comenzando en los 2 años siguientes a la menopausia, lo que aumenta el riesgo de padecer osteoporosis.

  • El Parkinson y el Alzheimer son las enfermedades más relevantes y que condicionan severamente el desarrollo de la vida de los ancianos en todos los niveles.

  • Los trastornos de la alimentación que estas patologías originan, varían bastante según su grado de evolución, pudiendo oscilar desde simples manías hasta la incapacidad total para alimentarse por sí solos.

  • Es evidente que en la mayoría de los países occidentales, se dispone prácticamente de todo tipo de alimentos y en cantidad suficiente, para permitir la implementación de pautas alimentarias adecuadas.

  • Además se dispone de sistemas de salud pública que permiten, sin un costo excesivo para los pacientes, el control de la salud de una forma clínicamente aceptable.

  • Los factores fisiológicos que condicionan el riesgo nutricional están bien caracterizados, y las normas dietéticas y requerimientos nutricionales para hacerles frente, están perfectamente establecidas.

  • Ciertamente requiere mucho esfuerzo instruir o convencer de la necesidad de un cambio en la dieta en un anciano, ni aún comunicándole los riesgos que puede acarrearle continuar con el mismo estilo alimenticio.

  • Son frecuentes los estados de desinterés y apatía, quizá derivados de sentirse inútiles, por la inactividad laboral, verse como un estorbo, o percibir que se ha perdido el reconocimiento social o familiar, etc..

  • La imposibilidad para ir a comprar los alimentos, para estar de pie en la cocina, etc., hacen imposible para muchos ancianos la alimentación de forma autónoma.

  • En esta etapa cobra especial importancia la individualización de la dieta, teniendo en cuenta los antecedentes patológicos, la toma habitual de medicamentos, etc..

  • Comer solo es desagradable para la mayoría, pues por costumbre es un acontecimiento social y/o familiar. Y también es algo frustrante cocinar para uno sólo.

  • El otro problema, la depresión, se origina y acompaña de sensación de pérdida de productividad, de movilidad y de imagen corporal, suponiendo un importante obstáculo para continuar con la vida normal.

  • En esta etapa es cuando más debe controlarse el número de comidas, pues el Metabolismo Basal y el Gasto Energético por Actividad son mínimos. Sin embargo el organismo sigue aferrándose a las costumbres alimentarias que tuvo toda su vida.

  • Esta circunstancia sólo es aceptable para determinadas patologías. En una persona mayor relativamente sana, es absurda tal indicación, sin embargo algunos terapeutas continúan indicando una reducción de determinados nutrientes, como por ejemplo las bebidas alcohólicas.

  • Lo que más importa es el valor calórico total de la dieta, y no su composición cualitativa. La excepción a este criterio, sólo está justificada si existe una patología específica.

  • Si bien la conciencia sobre los beneficios del deporte en el cuidado de la salud está creciendo como nunca antes en la historia, ubicado en perspectiva, este crecimiento absoluto es insignificante comparado con el crecimiento logarítmico de las actividades cada vez más sedentarias y el incremento real de la población mundial.

  • Concretamente no se vislumbran hipótesis que reviertan esta tendencia, por el contrario todo indica una profundización de las características sedentarias.

  • La Obesidad, patología más difundida y rebelde del mundo, es un tema más amplio aún, y aunque tenemos concreta relación con la Nutrición Deportiva, ésta excede nuestra incumbencia.

  • Tenemos un profundo respeto por la Medicina Deportiva, y aún contando en nuestro equipo con un especialista en ella, sólo haremos un breve desarrollo de los conceptos básicos de la Nutrición Deportiva, con el único fin de proveer una información general, pues obviamente un deportista debe ser guiado por quienes, merced a su exclusiva dedicación, poseen los conocimientos íntimos de esta “súper especialidad”.

  • pensar en comer lo mejor posible para así desarrollar una actividad extra sin sufrir agotamiento físico. Sin embargo esto está lejos de ser tan sencillo.

  • Cuando se practica un deporte con cierta intensidad, el metabolismo tiene que adaptarse a la nueva situación, y las necesidades de nutrientes cambian significativamente.

  • Por lo tanto, la reposición hídrica no puede sólo consistir en reponer agua, sino que además debe reponerse el resto de los electrolitos perdidos, cuya misión dentro de la actividad deportiva es determinante.

  • Las conductas naturistas anti-suplementos, son definitivamente ridículas en la alta competencia, y lo mismo puede decirse de este criterio para la práctica deportiva de aficionados, pues estas personas sólo se diferencian de los deportistas profesionales en la frecuencia y continuidad de las actividades, e incluso por su inferior condición física, durante el acto deportivo pueden realizar un esfuerzo proporcionalmente superior al del deportista profesional.

  • Es ilógico pretender que una alimentación estándar para nuestra especie, sea suficiente, cuali y cuantitativamente, para los requerimientos deportivos de la alta competencia.

  • Por lo tanto el aporte de suplementos nutricionales y farmacológicos, es aún más importante en las personas que practican deportes con poca regularidad, que en los deportistas de competencia, pues son más susceptibles a las alteraciones fisiológicas que estas actividades ocasionan.

  • Para descomponer una molécula de glucógeno (macromolécula de glucosa para rápida utilización) se requiere poca energía siendo el metabolismo más eficiente (esto no ocurre con lípidos y proteínas).

  • * El glucógeno del hígado está fundamentalmente destinado a regular la concentración de glucosa en sangre, básica para el equilibrio funcional del cerebro que depende de una provisión constante de ella.

  • En el diseño dietario, por supuesto debe tenerse en cuenta que muchos hidratos de carbono no son digeribles (celulosa, hemicelulosa, pectina), que son los que generalmente se encuentran en las capas externas de los cereales, y algunas frutas y verduras.

  • , siendo lo más aconsejable y práctico, utilizar los múltiples suplementos proteicos disponibles en el mercado, para de esta forma incorporar “proteínas puras”, sin asociación con otros macro nutrientes tal como se encuentran en estado natural, y de esta manera no sumar más calorías que las provenientes de las proteínas mismas.

  • La energía procedente de los lípidos se utiliza una vez agotada la procedente del glucógeno (ocurre entre los 25 a 30 minutos de iniciado el trabajo, según la actividad y el estado físico de la persona).

  • Una dieta rica en grasas, a través de múltiples mecanismos fisiológicos, disminuye la capacidad de almacenamiento de glucógeno y sus depósitos, con una consecuente disminución de la potencia muscular.

  • La actividad física y deportiva, son probablemente las acciones más beneficiosas sobre la salud y la expectativa de vida que puedan realizarse, pero no deben ser tomadas a la ligera.

  • Una persona de 40 años que no ha practicado deportes, o que haya pasado un largo tiempo sin hacerlo, no debe iniciarlo sin una orientación médico-deportiva.

  • Una alimentación correcta para la práctica deportiva, requiere de un razonable conocimiento nutricional; y el deportista debe estar predispuesto a darle prioridad a ese conocimiento.

  • Los profesionales en entrenamiento deportivo conocen perfectamente las diferencias dietéticas, que son marcadas y específicas para cada deporte y momento deportivo.



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